Para una mejor preparación de la Pascua
Es alentador que nuestra Iglesia haya decidido reforzar su llamado a la solidaridad en esta Cuaresma y se las haya arreglado para llegar con este mensaje a través de los grandes medios de comunicación
DURAMENTE CRITICAMOS HACE un año el hecho de que los pastores en general entregaran pocas orientaciones prácticas a la gran masa de fieles acerca de cómo, en un ambiente cada vez más secularizado, vivir en concreto la Cuaresma y la Semana Santa. Señalamos que la gente común y corriente necesita instrucciones precisas y claras sobre la materia. Sabemos que esta crítica dolió en altas esferas eclesiales porque se la consideró injusta.
Nos alegra señalar que este año se advierte un cambio notable al respecto. Es de suponer que en forma gratuita se ha logrado montar una campaña publicitaria a través de radios, canales de TV y algunos medios de prensa, mediante la cual se invita a los católicos a la generosidad. La campaña se hace eco de la enseñanza bíblica acerca de que la penitencia que el Señor quiere es que partamos nuestro pan con el hambriento: "Desátame, Señor. Quiero mi corazón y mis manos libres para compartir. Cuaresma de Fraternidad 1992. Deposite su aporte en la cuenta corriente 187.593 del Banco del Estado de Chile".
En un momento de auge económico, como es el que vive el país, es probable que se acreciente el riesgo de que aquellos a quienes les está yendo bien se olviden de los pobres. O que piensen que estos últimos se merecen su suerte, ignorando que la pobreza es un fenómeno que origina un círculo vicioso, con repercusiones incluso sicológicas, del cual es muy difícil que los afectados escapen sin una ayuda desde afuera.
Es alentador entonces que nuestra Iglesia haya decidido reforzar su llamado a la solidaridad en esta Cuaresma y se las haya arreglado para llegar con este mensaje a través de los grandes medios de comunicación.
Es positivo, además, que numerosos obispos hayan publicado cartas pastorales acerca del significado de la Cuaresma, llamando a la conversión personal y a la solidaridad. Pero todavía no basta. Esos documentos son por lo general extensos y difíciles para la gran masa. Las prédicas de los curas en los templos, que están poniendo de relieve el significado y la importancia de este tiempo litúrgico, son a menudo lateras o demasiado densas y la gente, acostumbrada a la TV, no tiene capacidad de retención de mensajes abstractos, aparte de que muchos templos tienen una acústica siniestra o sus encargados no se interesan mayormente en que la gente entienda lo que se dice por el micrófono.
Una iniciativa interesante podría ser la confección de miles de volantes con "monitos" en los que se entregue muy en concreto, así como en la campaña de prevención del cólera, sugerencias, orientaciones o instrucciones para los creyentes que quieran vivir en serio la Cuaresma y la Semana Santa. Ejemplo: "1. Entregue esta semana como donación a la Campaña de Fraternidad el 50% de lo que gaste en cigarrillos, bebidas, helados o juegos de azar. 2. Tenga un gesto amistoso con alguien con quien se encuentra peleado. 3. Inscríbase para algún retiro o actividad especial en su parroquia para el Viernes Santo. 4. Lea todos los días durante cinco minutos el Evangelio. 5. Reanude la práctica de la oración al acostarse…"
Todavía es tiempo de confeccionar miles de volantes con estos textos sencillos e ilustrados y de distribuirlos masivamente en los templos, en especial Domingo de Ramos. Ello contribuiría a una mejor celebración de la próxima Pascua.